El otro día soñé que no tenía sentimientos, percibí que tiempo más tarde solo tenía uno de ellos, el cual solo recordaba por que tenía que consultarlo en un diario, que tiempo atrás había estado escribiendo, porque la memoria se me cortaba, porque no quería pensar en ti, quería volver a ser libre y empezar de nuevo mi vida, con alguien más. No recuerdo cuál era el único sentimiento que me quedaba, si irá, felicidad, tristeza, jubilo, pero tenía la certeza de que el diario estaría ahí para poder leerlo una y otra vez cuantas veces fuera necesario en el día para poder acordarme de lo que puedo llegar a ser, y de quien soy, y de lo que en ese momento tenía para poder lidiar con la vida. Y bien, me dije a mi mismo, si tengo amor, lo quiero compartir con todo el mundo, con la persona que encuentre para amar, con mi familia, con mis amigos, y con mis seres más cercanos y apreciados para hacerlos vibrar y que me recuerden, no como yo que ya tengo la memoria un poco escasa.
Era el único y tenía que pensarlo muy bien ya que con esto me defendería en mi vida, también pensé, - ¿Y si fuese ira? – quizá sea algo monstruosos que se crea en lo más bajo de mi estómago y que con coraje sale hacia los demás a lastimar, y recordarles sus historias de vida más siniestras, sus temores y todo eso tan obscuro que nadie quiere recordar o si acaso soñar.
Estaba truncado, tenía tantas cosas en ese diario, más sin embargo no podría sentir, era como un robot, como si el frio metal de mi pecho reflejara el óxido encarnado en mi corazón, que aún y pensando en que no tenía corazón así lo pensaba. No podía llorar, tampoco reír, era como estar atrapado en el limbo con tantas cosas que querer expresar y no poder por la razón de haberme solo quedado con el único de todos los sentimientos que tenía.
Era como si faltase una sintaxis en el código tan largo de la escritura de un programa de un computador, como si sal y especias no tuviera una buena comida de esas que tardan más de una hora en el fuego para agarrar el sabor de los alimentos, o bien como sin gasolina a un coche, sin carbón a un tren, o sin agua a un ser pudiese tener. Me sentía muy desesperado, quizá ese sea el sentimiento que tengo pensé, y así fue como me vino la idea de empezar a preguntarle a los que más me conocían que cuál era el sentimiento que me quedaba: algunos dijeron felicidad, otros dijeron adrenalina, otros dijeron amor, más tarde comentaron vanidad, otros incertidumbre, y así algo diferente cada uno que encuestaba, haciéndome ver que cada quien tenía un punto de vista diferente hacía mí en ese momento.
Al despertar, me di cuenta que no era la falta de sentimientos, que solo estaba neutral en ese momento y tranquilo, sin preocupaciones, y que todo mundo piensa algo de mí tan importante o triste, que he dejado al pasar el tiempo en sus vidas, en lo más profundo de la corteza del cerebro, o quizás tan adentro, que jamás me olviden y me piensen una y otra vez, a través de los pasos de cada uno de ellos, que como también yo los pensaré en mis sentimientos
- Basado en un sueño real -
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