viernes, 20 de agosto de 2010

Un mes, nueve días, diecisiete horas, cuarentaseis minutos, cincuenta segundos.

     Habría pasado ya más de un mes, estaba en la espera de nuevas noticias de ti, no habría podido comunicarme contigo ni por los métodos más insulsos, estaba perdido en un circulo de llamar, colgar, correo, en espera, mensajes y más que jamás llegarían a su destino, me estaba cansado de escribir páginas en mi libro, cansado de imaginar tantas cosas que no más de seis personas leerían, y quizás tu no serias de esas cuantas que hojean el libro que con tanta desesperación escribo.
    

     Quiero poder correr libremente donde el viento bajo mis hombros hace sentir suavemente la brisa del verano, donde todo mundo sale a las calles por las noches mostrando parte de su piel, hermosas y radiantes mujeres, y luz por todas partes, obligados a ser cuidadas por sus hombres que temerosas a tanto peligro en la ciudad en los últimos meses, mas yo, saldré solo, por que no tengo a quien cuidar, no tengo que proteger, y quizá sea más peligroso que todos aquellos que andan por ahí con armas, por que yo soy el arma principal de esa película donde siempre terminan mal, o la protagonista tiene algo que ver con la incertidumbre. 
  

     Ya ha pasado tanto tiempo, sé por experiencia, y por lo que me han platicado tantas personas, y hoy me vino a la mente una en particular, su nombre es Karen, me contó una vez un hecho similar al que vivimos, y jamás volvió a ser lo mismo con la persona con la que estaba, aún y después de su amistad, lo seguíamos viendo como alguien malo, como una persona que jamás cambiaria, detrás de toda esa sonrisa, y de que todo mundo le fuese grato, a la vista, pero por dentro despedia algo raro, que sentía cada que hablaba con él, no quería tratarlo, solo quería que existirá pero lejos, muy lejos de ella o de todos mis conocidos, por que sé su verdadera historia. 

     Lo único que me reconforta ahora después de trabajar, es poder a generar un poco de endorfina que corre por mi cuerpo después de las rutinas de más de una hora, donde puedo ver gente que me agrada, y siento que un día o quizás ya estoy siendo como ella. Me anima también lo que tengo, mi trabajo y los frutos de la experiencia, de los nuevos que vendrán por los cambios recientes, y también las cosas banales o materiales que pueda tener, tantas cosas son parte de mi que me hacen feliz y que me despegan de seguir pensando lo mismo; un whiskey amaderado, sabor caramelo, que me hace perderme tanto en el tiempo que me siento con tanta satisfacción, lleno de vida, tranquilo y con la mente un poco en blanco en las noches cálidas de aquel verano que ya no tendré a tu lado, noches donde me gusta refrescarme después de volver de todas mis actividades y esperar la calma hasta dormir, disfrutando de mi, viendo el televisor hasta sentir los ojos cansados, el fin de semana ya se acerca y pienso hacer tanto planes, viajar , conocer gente y volver a lidiar con las personas del pasado que no he tenido tiempo de decirles perdón, con los que quiero y están lejos, con los muertos que jamás he ido a visitar por miedo, pero aún eres y seras parte de mi, las cosas no se borran tan pronto de la mente, y mucho menos se olvidan del corazón, las heridas y las marcas en la piel, nunca se me desprenderán, ni los bellos recuerdos que aún anció volviesen a suceder.
     

     Quiero esta noche, dejar de contar los días, y pensar que la fecha limite que has fijado son dos meses, mismos que dijiste que es lo más que aguantarías sin mí, y con miedo de que pasando dicha fecha jamás sabré de ti, solo sé que ahora no estas en casa, que andas quizá con tu familia, o tal vez vacacionando, no lo sé, solo sé que me entero de tantas cosas sin querer, y que pienso en ti en los ratos libres que tengo, cuando mi mente se siente un tanto sola, cuando el silencio ronda por mi cuarto, donde escribo cada página, en donde tengo más imaginación que en ningún lado podría tener, gracias a ti, mi musa. 

lunes, 9 de agosto de 2010

Mentiras Implicitas

      Tenía la certeza que yo era el decertor de todo el problema, pensaba y soñaba todos los días y a cada momento despierto que el culpable de la situación era yo, pero no sabía de la traición que hace ya más de dos meses sucedía en mis ojos, ante mi, cegado por el amor y por la situación de las lluvias en mi ciudad, de las balaceras diarias en los periódicos y por el trabajo que me tenia tan comprometido a todo lo que mis pensamientos dirigían a, para poder continuar sin derrumbarme, cambiantemente, todo era una vil mentira generada por alguien que quizá este mentalmente inestable, donde su mundo es solo inventar y crear algo para lo cuál quererse cobijar y atraer a otros, dándoles una cara, pero siendo mil más.
     
     Implacable soñadora, rutinaria, genuina ladrona, impune mentirosa, creadora de sueños y de vidas en papel, que solo ella le vendía a la gente con la ilusión de cambiar y mejorar, pero literalmente mala, ya que todo eso prometido era simplemente eso, un papel, un sueño, y nada a cambio después de mucho tiempo de esperar a cosechar los frutos de su gran árbol donde todos cuelgan de sus pininos por algún tiempo, y después se van después de descansar un tiempo las largas horas de caminata que habían encontrado bajo esas dos sombras que los brazos del árbol creaban.

      Alcoholizada de esa embriagante sensación de satisfacción, continuaba sin darse cuenta que la soga que creaba hacia su cuello, directo hacia su vena yugular interna apretaba más y más, lentamente, para arrebatarle su creación, su monstruo, todo eso que arrastraba tiempo atrás, generado por la maldad de las personas que habían pisoteado su vida, de aquellas que solo le dejaron algo vanal en su vida, que jamás significaron algo importante, y de las cuáles no quiere recordarlo, por que duele, y dolerá a cada momento que esas sensaciones crucen su cuerpo, su mente, su alma, aquella que poco a poco su luz decrece, por toda la basura que junta en su "cesto" 

     De aroma dulce, de piel suave, de ojos impactantes, de voz agradable, de risa homogenea, y de palabras que son fáciles de digerir, continua y continuará realizando las atrocidades que inminentemente la lleven al fracaso, sintiéndose menos, frustrada, humilde y demás, mismo que hace que se debilite, pero a la vez sea más destructiva, menos consiente e inmadura, más arrogante e ingenua; pero detrás de todo eso, condescendiente de sus propios venenos, que cortan la vida del que prueba de ella, del que respira con ella, del que comparte a su lado, una sin imaginar de costumbres. 

     Y volví a levantarme, y volví a sentir la misma sensación que tengo, ese sabor de boca seco en las mañanas tras una y otra vez soñar la misma idea, del rechazo, de ver que me traiciona el subconsiente con ella, que me dice que no la deje caer como una piedra al precipicio se puede escuchar una mañana de abril, bajo el rocio de las plantas y el sol directamente hacia un acantilado. Quiero correr, quiero que ese sueño cambie y se vuelva más real de lo que puede ser, no quiero continuar con esta sensación de ser el mediador de todo lo que sucede, de tomar la vida de uno y manejar la de otro, indirectamente y sin saber hacía donde terminará esto, solo quiero que todas estas mentiras ya no existan, ya no lastimen a más personas, y que todo sea feliz, como cuando comenzó, un beso en un centro comercial, una evación hacia la persona, un fin de semana hermoso, una partida que jamás empezó, y que continuo con el seguimiento de la persona hasta los lugares más remotos.
  
     Y solo soy, el recuerdo de una historia que finaliza y que ya no puedo escribir más en papel, por que me falta tinta del corazón, y me falta material para seguir trazando, y se me acaba la historia de esas tantas que he vivido con ustedes, o sin ellos, o en partícular tantos años, la historia de mis días. 

jueves, 5 de agosto de 2010

El sueño


     El otro día soñé que no tenía sentimientos, percibí que tiempo más tarde solo tenía uno de ellos, el cual solo recordaba por que tenía que consultarlo en un diario, que tiempo atrás había estado escribiendo, porque la memoria se me cortaba, porque no quería pensar en ti, quería volver a ser libre y empezar de nuevo mi vida, con alguien más. No recuerdo cuál era el único sentimiento que me quedaba, si irá, felicidad, tristeza, jubilo, pero tenía la certeza de que el diario estaría ahí para poder leerlo una y otra vez cuantas veces fuera necesario en el día para poder acordarme de lo que puedo llegar a ser, y de quien soy, y de lo que en ese momento tenía para poder lidiar con la vida. Y bien, me dije a mi mismo, si tengo amor, lo quiero compartir con todo el mundo, con la persona que encuentre para amar, con mi familia, con mis amigos, y con mis seres más cercanos y apreciados para hacerlos vibrar y que me recuerden, no como yo que ya tengo la memoria un poco escasa.
     Era el único y tenía que pensarlo muy bien ya que con esto me defendería en mi vida, también pensé, - ¿Y si fuese ira? – quizá sea algo monstruosos que se crea en lo más bajo de mi estómago y que con coraje sale hacia los demás a lastimar, y recordarles sus historias de vida más siniestras, sus temores y todo eso tan obscuro que nadie quiere recordar o si acaso soñar.
     Estaba truncado, tenía tantas cosas en ese diario, más sin embargo no podría sentir, era como un robot, como si el frio metal de mi pecho reflejara el óxido encarnado en mi corazón, que aún y pensando en que no tenía corazón así lo pensaba. No podía llorar, tampoco reír, era como estar atrapado en el limbo con tantas cosas que querer expresar y no poder por la razón de haberme solo quedado con el único de todos los sentimientos que tenía.
     Era como si faltase una sintaxis en el código tan largo de la escritura de un programa de un computador, como si sal y especias no tuviera una buena comida de esas que tardan más de una hora en el fuego para agarrar el sabor de los alimentos, o bien como sin gasolina a un coche, sin carbón a un tren, o sin agua a un ser pudiese tener. Me sentía muy desesperado, quizá ese sea el sentimiento que tengo pensé, y así fue como me vino la idea de empezar a preguntarle a los que más me conocían que cuál era el sentimiento que me quedaba: algunos dijeron felicidad, otros dijeron adrenalina, otros dijeron amor, más tarde comentaron vanidad, otros incertidumbre, y así algo diferente cada uno que encuestaba, haciéndome ver que cada quien tenía un punto de vista diferente hacía mí en ese momento.
     Al despertar, me di cuenta que no era la falta de sentimientos, que solo estaba neutral en ese momento y tranquilo, sin preocupaciones, y que todo mundo piensa algo de mí tan importante o triste, que he dejado al pasar el tiempo en sus vidas, en lo más profundo de la corteza del cerebro, o quizás tan adentro, que jamás me olviden y me piensen una y otra vez, a través de los pasos de cada uno de ellos, que como también yo los pensaré en mis sentimientos

-          Basado en un sueño real     -

miércoles, 4 de agosto de 2010

Mujer Ajena

La veo a diario, suele saludarme y sonreírme o buscarme siempre que es de mañana cuando llego a ese lugar que es común para los dos, donde todos los días nos vemos, donde a veces poco cruzamos palabra o nos vemos y sabemos que estamos ahí uno y otro, más tan lejos de estar cerca.  Con esos dientes tan parejos, con esas pecas en su rostro, con su largo cabello negro y sus ojos verdes tan impresionantes que tocan mi ser al mirarla directamente al rostro. 

            Desconozco tanto de ella, que tengo miedo de importunarla a veces con mi platica, sé que es una mujer que tiene dueño, o así quizá lo ven algunos, más al verla caminar y moverse por los pasillos del edificio, siento que es tan libre, como una musa inspiradora de ideas, de sentimientos que a muchos ha de dejar con tanta imaginación para escribir o irradiar felicidad para ella, así la veo, así quisiera que fuese, así la siento, mientras la veo caminar por aquella madera rechinante que la lluvia ha dejado que se inflase y haga que su caminar sea más lento, para dejarme admirarla , paso a paso, mientras pasa por mi lugar, aquel en donde siempre me siento a comenzar y terminar el día de una manera muy peculiar, donde llegan los rayos del sol por la ventana y castigan un poco mis ojos, pero no me dejan tan ciego para poder voltear al umbral de la mujer que por algunos segundos me hace soñar y pensar que tengo otra oportunidad de volver a nacer, aún y cuando sea una mujer ajena, de aquellas que todavía existen, que no traicionan al ser amado, que no tienen conflictos emocionales tan presentes, de aquellas que son tan seguras de sí mismas que a cada paso que dan no tienen miedo.
    
            Rojo rostro que deja mostrar por su intimidad hacia mí, cosa que no pensé que sintiera por tan pocas palabras y tan pocos momentos. Mirándola firme siempre, disfrutando de su hermoso cuerpo de sirena caribeña, de una leona de la selva, y de tantos calificativos que podría decirle, o pensarle , o hacer que los sintiese, siempre está ahí, realizando sus actividades sin que nada la distraiga, pero solo espero poder molestar un poco su tiempo para distraerla con mi personalidad, para que sepa que existo, para que ponga atención de lo que hay a su alrededor, además de ella, y de su finura de dama, tan correcta al hablar, y con su voz un poco grave y sensual, de una chica que sabe lo que necesita, y lo que puede conseguir con su intelecto inigualable, tan sencilla pero a la vez tan misteriosa por querer intentar descifrar que es lo que pasa por su mente, para así manejar la situación y que quizá en algún mágico pensamiento, cayese ante las manos de su cazador, que espera fervientemente, que algún día deje su corazón al descubierto para poder tomarlo lentamente, y disfrutar de sus sentimientos juntos.

            Y bien querido lector, no te quiero agobiar tanto con el despertar de mi mente, con las ilusiones que tengo, con lo que percibo con esta nueva musa, con esta persona tan impactante en mi vida, tan incontenible que se ha vuelto mi sentimiento reprimido por saber que no puedo hacer nada, ante la barrera que existe entre los dos, más sin embargo estoy al pie del cañón, esperando a que comience esa guerra, y que el que primero desista, perderá, pero ganara tantas cosas uno con el otro. Me despido, pero se acordaran de mis palabras, y de lo que siento, y de saber que seré un amante perfecto, aún y en la obscuridad de mi cuarto, donde con solo hablarle, o pensarle, estaré muy tranquilo y feliz, sabiendo un poco de ella.

lunes, 2 de agosto de 2010

Mente Siniestra

     Y tenía la mente llena de voces, y soñaba en cosas que no eran coherentes, y me decían que si lo que pensaba era real o irreal,  pero con mucho coraje siempre muy puntual en mis ojos, en mi boca, en todo lo que salía de mi ser. Cansado ya de varias horas de continuar en la calle, después de no dormir del todo placenteramente, con  una preocupación en el pecho y con un olor increíblemente despreciable, comencé a pensar en todo aquello que pasó y que me sacó de mis casillas, en los sentimientos que hice sentirles, en lo que me dijeron y que no pude manejar, porque solo sentía una increíble nostalgia, una necesidad de sacar con lágrimas de mi cuerpo lo que me quemaba desde el pecho y terminando en los pies, recorriendo parte a parte, mi cuerpo.
     
     Parecía una realidad, más no sabía si estaba caminando ya muerto después de levantarme, si alguna cosa de aquellas me arrebató la vida, si el silencio largo que sentí entre las personas era parte de que ya estaba en el cielo, o quizá en la tierra viendo pasar mi vida, y el tiempo frente a mi nariz, frente a la mirada que solo tenía fija en ciertos puntos, y donde no las podía ver a la cara, donde sabía que les había hecho daño a las dos personas, aquellas que me habían acompañado a charlar en un momento de debilidad, cuando me sentía desnudo, y sin alguna solución concreta, o sencilla para la razón de cómo mi corazón se sentía después de aquel sueño, después de que hubiera escuchado tantas cosas que no quieres soñar, que no quieres que jamás sucedan, porque el día que las tienes en tu razonamiento, están ahí clavando como un alfiler a un pedazo de carne trémula ante cada piquetazo de dolor que impacta a cada vena del cerebro cuando las neuronas y la sangre hacen su acción, cuando la adrenalina de correr sin sentido, por algún coraje o enojo, te hacen sentir, así estaba yo, esa noche, sentado con las dos.  
  
     Esperaba solo la puñalada que me dieran, ya fuera física o verbalmente, no era para más, porque yo había hecho tanto daño con mis palabras que ni siquiera había tenido consideración, no fue con intención, solamente con ganas de hacer un comentario el cuál fuese como un chascarrillo para burlarse de la muerte, para olvidarse de las cosas y para tener una plática con tono ridiculizado con respecto a esa mujer, aquella que viene cuando jamás se espera, y sin avisar, que arrebata la vida así como así, de un segundo a otro. Y por fin, después de unos minutos, no fue una palabra, no fue una daga que cortase mi piel, sino una mirada y un tono de voz, mismo que me desgarro poco a poco, como unas cuchillas sobre mi pecho raspando la herida recién abierta, que no dejo de sangrar toda la noche mientras pensaba que era el mismo sentimiento que le había hecho sentir primero a una, y luego a otra. Tiempo después, simpelemente me quedé dormido, solo queda en mi mente, dos o quizá un mensaje de disculpa, mandado a un teléfono, con respuesta un poco confusa, por falta de letras en la respuesta, y así, continuando el día, segui pensando una y otra vez en lo mismo, sin dejarlo, aferrándome, como siempre he sido tan obsesivo con esas situaciones que me causan nostalgia, pero me hacen crecer.

Pensando en ti.

     Y veía el firmamento lleno de estrellas, miraba la luna con mucha serenidad y con la mente en tantos lugares, pensaba  que estarías bajo el mismo cielo, y en el mismo piso y con diferentes personas, sabía que te iba a extrañar de por vida, y que tal vez por azar del destino te viese alguna vez solo algún momento para saludarte, tenía mi expectativa de vida, queriendo arrancarte de mi piel, de mi sangre, de mis ojos, de mis sentidos, porque fue una noche espectacular, llena de amigos, llena de vinos, de tabacos, de platicas y juegos en los que en ningún instante pude despegarme de ti, porque te llevo más pegado a mí de lo que te imaginas, te llevo arrastrando por que aún sigue muy abierta la herida que dejaste en mi corazón, en mis manos, en mis oídos al oírte decir tantas cosas con crueldad y pensar o hacerme a la idea de que tu no eras así, más sin embargo en el fondo por tanto amor negarme a que lo eras. Y nunca cambiaste, solo fue una penumbra o un cumulo de nubes sobre mi mente que no dejaba que viese más allá de lo que tenía cerca, de lo que escuchaba o de lo que podía percibir a simple convivencia humana contigo, no maduraste, no rescataste de mí ese pedazo que te hacía más valiosa, siempre fuiste fría al momento de lastimar y al momento de olvidar, y que con otro pensaste que la sustitución estaba realizada, pero no te diste cuenta que así no son las cosas del amor; esos dichos tan famosos, esas cosas que la gente tiene tan saboteadas por decirlas miles de veces, que uno saca a otro, que el tiempo deja limpiar las heridas, que el sol brilla más cuando amanece y que todo tiene un por qué, más quiero que sepas, que en estos momentos, para mí todo eso es solo eso, simples palabras, simples letras, simples cuerdas bucales moviéndose para hacer sentir al otro mejor, para no hacerle ver que tendrá una vida para estar pensando en ello, y que en cualquier momento, sea con otra, otros, o en otro tiempo, seguiré viendo esos sueños contigo, esas platicas, esos momentos bellos y todo lo bueno  y malo que tuvimos que ver, que sentimos, que vibramos y que brillamos con esas estrellas en el firmamento que estaba anoche cautivando, y disfrutando ,con una muy rica bebida fría de licor escoses, de aquellos que me gustan, con color a madera, quizá un poco ámbar, sentí que te extrañaba y que jamás podría olvidarte.         
   
     Pasaron las horas, paso el tiempo, el sueño invadió mi cuerpo. Me deje caer en el sillón que me proporcionaron, me dieron mi almohada, mi manto, me dieron todo lo que necesitaba para recostarme de aquella fiesta tan interesante que pude haber pasado junto a ti, o quizá lejos de ti, porque quería que estuvieses ahí, a mi lado, conviviendo como si fuéramos uno, como vi a los demás, como uno solo. Y bien, soñando me vinieron a mi tantos recuerdos, y vi, como al pasar de los años, el rencuentro no fue de lo más agradable, viviendo en la ciudad que no te gusta, en donde la gente industrial es más apretada y vive más rápido, donde el vecino no tiene rostro, y donde la colonia es independiente unos de otros; decías que no me entrometiese, que no tuviera nada que ver contigo, que buscabas lugar, que buscabas identidad, que estabas en busca de donde pasar los días para juntar dinero y para crear lo que siempre habías querido, independencia y libertad, y fue ahí donde te extrañe más, por que sentí que no podría tenerte nunca, pero que fuiste mía muchísimas veces, que me comiste y quemaste cada uno de mis sentimientos hasta hacerlos llama, y que me diste tantas oportunidades para vivir en un mundo rosa, aún y bajo estas inseguridades que estamos pasando en el mundo, con tanta muerte, con tanto grito, con tanta angustia. Pero aún así, no volverás, y estoy aquí, a muchos días de tu ausencia, escribiendo lo que siento, viviendo a medias, porque sin  ti, se fue la otra pierna que sostenía mi cuerpo, gastando mi energía, desviviéndome por estar orgulloso de mí, para que los demás lo puedan estar, escuchando el ventilador, viendo la claridad del día, descalzo y con los pies sucios, esperando a que un día entres por la puerta de mi vida, y digas adiós, siquiera eso, porque es algo que quisiera decirte para no recordarte, para así que cortases eso que me une tanto a ti, que no puedo comprender, como si de un cordón umbilical se tratase, que como una madre quiere abrazar a su hijo, yo quiero sanar con tu calor mi dolor, y pienso y siento, que quizá esas tonterías a lo mejor y no son, y el tiempo me haga vivir, y que de amor no se muere, pero de sed y de hambre si, esta sed de ti, esta hambre de tu cuerpo, que no me sacio con la comida que puedo ingerir, ni con la bebida que pueda tomar, ni con el sueño que pueda estar teniendo contigo noche tras noche, a solas en mi habitación, en mi obscuro cuarto del escritor, donde la tinta me hace vivir, donde las letras me dicen lo que mi corazón siente y a donde quiere ir , donde el latido de mi corazón se escucha muy fuertemente, porque está pensando en ti, mi amada perdida, mi musa morena, mi gran compañera , mi amiga, la que he perdido por un descuido de mi persona, y sé, que maduré, en pocos minutos, y que ya estoy en otro patrón de vida muy diferente, porque tengo que salir adelante con todo lo que me propongo, y dejar de pensar en ti, dejar de sentir todo esto que me arrastrará a la tumba.