Habría pasado ya más de un mes, estaba en la espera de nuevas noticias de ti, no habría podido comunicarme contigo ni por los métodos más insulsos, estaba perdido en un circulo de llamar, colgar, correo, en espera, mensajes y más que jamás llegarían a su destino, me estaba cansado de escribir páginas en mi libro, cansado de imaginar tantas cosas que no más de seis personas leerían, y quizás tu no serias de esas cuantas que hojean el libro que con tanta desesperación escribo.
Quiero poder correr libremente donde el viento bajo mis hombros hace sentir suavemente la brisa del verano, donde todo mundo sale a las calles por las noches mostrando parte de su piel, hermosas y radiantes mujeres, y luz por todas partes, obligados a ser cuidadas por sus hombres que temerosas a tanto peligro en la ciudad en los últimos meses, mas yo, saldré solo, por que no tengo a quien cuidar, no tengo que proteger, y quizá sea más peligroso que todos aquellos que andan por ahí con armas, por que yo soy el arma principal de esa película donde siempre terminan mal, o la protagonista tiene algo que ver con la incertidumbre.
Ya ha pasado tanto tiempo, sé por experiencia, y por lo que me han platicado tantas personas, y hoy me vino a la mente una en particular, su nombre es Karen, me contó una vez un hecho similar al que vivimos, y jamás volvió a ser lo mismo con la persona con la que estaba, aún y después de su amistad, lo seguíamos viendo como alguien malo, como una persona que jamás cambiaria, detrás de toda esa sonrisa, y de que todo mundo le fuese grato, a la vista, pero por dentro despedia algo raro, que sentía cada que hablaba con él, no quería tratarlo, solo quería que existirá pero lejos, muy lejos de ella o de todos mis conocidos, por que sé su verdadera historia.
Lo único que me reconforta ahora después de trabajar, es poder a generar un poco de endorfina que corre por mi cuerpo después de las rutinas de más de una hora, donde puedo ver gente que me agrada, y siento que un día o quizás ya estoy siendo como ella. Me anima también lo que tengo, mi trabajo y los frutos de la experiencia, de los nuevos que vendrán por los cambios recientes, y también las cosas banales o materiales que pueda tener, tantas cosas son parte de mi que me hacen feliz y que me despegan de seguir pensando lo mismo; un whiskey amaderado, sabor caramelo, que me hace perderme tanto en el tiempo que me siento con tanta satisfacción, lleno de vida, tranquilo y con la mente un poco en blanco en las noches cálidas de aquel verano que ya no tendré a tu lado, noches donde me gusta refrescarme después de volver de todas mis actividades y esperar la calma hasta dormir, disfrutando de mi, viendo el televisor hasta sentir los ojos cansados, el fin de semana ya se acerca y pienso hacer tanto planes, viajar , conocer gente y volver a lidiar con las personas del pasado que no he tenido tiempo de decirles perdón, con los que quiero y están lejos, con los muertos que jamás he ido a visitar por miedo, pero aún eres y seras parte de mi, las cosas no se borran tan pronto de la mente, y mucho menos se olvidan del corazón, las heridas y las marcas en la piel, nunca se me desprenderán, ni los bellos recuerdos que aún anció volviesen a suceder.
Quiero esta noche, dejar de contar los días, y pensar que la fecha limite que has fijado son dos meses, mismos que dijiste que es lo más que aguantarías sin mí, y con miedo de que pasando dicha fecha jamás sabré de ti, solo sé que ahora no estas en casa, que andas quizá con tu familia, o tal vez vacacionando, no lo sé, solo sé que me entero de tantas cosas sin querer, y que pienso en ti en los ratos libres que tengo, cuando mi mente se siente un tanto sola, cuando el silencio ronda por mi cuarto, donde escribo cada página, en donde tengo más imaginación que en ningún lado podría tener, gracias a ti, mi musa.