viernes, 30 de julio de 2010

La señora de la mesita

     Y la veia ahí, sentada en la mesita de la cocina, todos los días con la mirada perdida con una gran desesperación por salir, por que fueran las cinco en punto, puntual para recoger sus pertenencias y ausentarse del lugar donde todo el día había estado limpiando, y recorriento, paso a paso, kimometros de piso, de duela, de cualquier material que tuviese ese lugar sobrio, donde algunos felices y otros tristes, y alguno que otro normal o anormal , se debatia por hacer que la vida valiera más la pena para alguien que nisiquiera está a veces con ellos, o que otras es sofocante para los que trabajan arduamente en las cosas del diseño. El día a día lograba por ganar para vivir, para alimentar su dignidad y su necesidad, esperando que sí el café está, o que si es hora para ver si esta todo bien en la oficina del jefe, para saber a que hora abrir después de la comida aquella puerta tan pesada y ruidosa que tenia ese lugar, para verlos pasar, satisfechos depués de sus comidas que duraban alrededor de una hora y media, y así proseguir día tras día, fuera lluvioso, fuera caliente, o nublado, alomejor y obscuro, por aquellos días de cambio de horario que hacen que uno este en algunos lugares aún y antes de las primeras horas del día, donde los rayos del sol no bajan aún. 

     Tranquila y dispuesta a vivir, hablando de vez en cuando por su antiguo celular de esos que son resistentes a todo, pensando en que fuera una generación anterior a lo que ahora solemos traer en nuestros bolsillos o bolsas de pantalon, en cualquier lugar que entrasen aquellos pequeños aparatos de comunicación. La escuchaba en sus platicas, la veia hablar con su amor, con sus personas queridas, y una que otra ocasión de malas noticias saber por el auricular, donde muchos tragos amargos a veces no hacian el día, y de faltas y segundos perdidos por esas llamadas que hacian alejarla de el lugar donde hacia su vida nueve horas a la semana, de ocho a cinco, como ella lo conocia: "el día", "su día", el de todos los de acá.

     Y la asusté alguna vez, encontrandola tras la puerta en la que hacia sus cosas laborales, ya que entre sin avisar, y la ví caminando lentamente relajada sin nada que perder tras el cristal de la oficina donde podía ver llegar a los jefes, a los de fumigación, a los de telefonica, por cierto estos últimos muy molestos, que en alguna ocasión tuve que enojarme con ellos por la lenta atención hacia mi servicios que tenia en urgecias, en fin, así era ella, la señora de la mesita, la cuál todos los días, alrededor del medio día, veia comer, con su comida hecha en casa, con sus vasijas, con su mirada profunda viendo hacia la pared, asi día tras días, ahí estaba, otras leyendo el periodico o una revista que jamás supe de que trataban, viendola retirarse, caminando tan tranquila, por las calles de la colonia, hacia la avenida, donde tomaría el transporte público para llegar a su hogar, que días aquellos. 

    Solo me pregunto hasta cuando estará aca, hasta cuando dejará de trabajar para nosotros, para cuando estará en esta ciudad, o en con esta gente que no sé que trato tenga con ella, si estará agusto, y que pensará mientras hace sus cosas, quizá podría ella plasmar tantas cosas más profundas y personales que lo que yo percivo alrededor de este aire de clima, que es tan peculiar en todo el año, tras estas rejas que no se acaban de los días laborales. Ahí estará, Lucy, es como le decimos nosotros, yo a veces nisiquiera lo recuerdo, pero ella es muy importante para el lugar, para cambiarlo, para que estemos nosotros agustos con el entorno, para poder continuar contaminando y embriagando el aire de la oficina, y para recordarla a cada momento que ella logra favorecernos y hacernos el momento.  

jueves, 29 de julio de 2010

Amantes y Ladrones...

     Cabello negro, tez blanca, ligereza en su piel, combinación de olores de los más embriagantes y deliciosos, ojos grandes, pensamiento natural, vida siniestra , ladrona y amante. Niña de mis sueños más irrelevantes, caricia delicada en todo lugar en el cuál se estimula mucho el ser, persona inmune al dolor, a la desesperación; corriente de rio fresca, y dueña de mi, de lo que sangro, de lo que escribo, de las cosas que robaste y que jamás me regresaras, mi vida.

     Te pienso, te siento, te extraño y quizá te vivo en mi con ganas de decirlo, de que conoscas lo que me hiciste pasar, todo lo que en mi sueño ví, y que así eras para disimular que realmente eras otra persona, así lo quize ver, y asi lo quize sentir, pero jamás cambiaste de semblante, por que me negue a considerarlo pero así fue, eres una ladrona de todo, aun y cuando fuiste la amante perfecta, y en mi vida te visualizé como una madre, como una esposa, como una persona increible que me haría y daria felicidad eterna, por siempre, aún y cuando no estuviese aquí, por que razón de ello son los escritos que hago, que me hacen vibrar por medio de otros, aún y cuando yo nisiquiera sé si estoy. 

     Quiero arrancar de mi pecho, y quizá de mi pensamiento, con ella a la que jamás quisiste, y pensaste que jamás había olvidado, siento en este segundo, ya lo he hecho, pero es un poco truncado el pensar por qué ya no sentirme así, y que me gusten más los lunes al sol, que los miercoles nublados, por que en la intención, la necesidad, explotó la mágia de poder seguir adelante con o sin tí. Princesa nocturna, diva de día, carnivora por siempre, ladrona y alsaltante del amor, de los tratos extraños que nunca entendí, y que no tuvieron razón de ser ni por tí ni por nadie. 

      Ya es Jueves, sigo sin alguna señal de vida de tí que me ligue a lo de nosotros, como conectado a un estetoscopio, pareciendo un robot sin vida, sin ningun latido por no saber si hablaras, mandaras una carta, te veré en la calle o en la cama, por que ya quiero volver a dormir, a soñarte, a estar a tu lado, por que con todo lo que hiciste te lo hago muy presente y lo recalco, eres y seras la ladrona de mis momentos de vida, cada uno y por todo lo que siento y me lastima.

     Rasguñaste mi piel y a la vez arrancaste de mi el sabor y el aroma de tu cuerpo, eso que te caracterizaba al momento de levantarme, de caminar juntos, de vernos y de sonreirnos; como la delicada copa de un tino frances o español. Con cada grito desilucionaste  todo lo que soñaba de tí, con cada robo de mi, terminaste lo que jamás quizá empezo, que los días fueron cortos y las noches escazas, y que faltó más tiempo para ser los mejores amantes y ser los mejores amigos que nunca fuimos. Estoy aquí, sigo escribiendo, desde un lugar donde hace frío, donde no hay luz solar, donde no hay nadie encarcelado, donde solo estoy yo intentando dormir, soñar contigo, mi amante, mi guía.


domingo, 18 de julio de 2010

En cuarto del escritor

     Estoy alejado de tí. Ya han pasado más de siete días en los que no tengo respuesta. Estoy en mi cuarto, en este humedo y obscuro cuarto del escritor dirigiendome a tí para que salga de mi todo lo que no pudo decirse, este dolor que rasguña mi pecho, todo lo que no te mencione, lo que necesitaba que supieras, lo que solo pensamos y no hablamos. Quiero que me perdones por el resto de tu vida, siento haberte lastimado, pero quiero que seamos amigos en lo más profundo de nuestros corazones, aún y cuando quizas no volvamos a juntar nuestros caminos, te amo y te amaré por toda mi vida, soy tuyo y jamás le pertenecerá mi alma a nadie , por que tu fuiste lo mejor conmigo, y aunque nos hicimos el peor de los daños, sabemos que llegará la tranquilidad de las aguas, nuestras mentes volveran a enfriarse, y quizás si Dios lo permite, nos digamos adios por última vez, juntos, rostro a rostro, mirandonos, viendo la reacción del otro, admirando lo grande que fue el uno con el otro.
    
     Esto es lo último que recuerdo que cruzamos por medio de mis correos, de mis escritos, de lo que te pude decir de lejos, por que ya no tengo valor, me da miedo el rechazo y se que tu no querras estar ahí más conmigo por todo lo sucedido. Sin embargo no sé si lo veras, o lo borraste, es por eso que no confio en estos medios electronicos, aún y cuando sé que soy un experto y tengo estudios en ello, que irónico, destruido a nivel muy peculiar por mis propias experiencias, por mis conocimientos y mi saber, por la angustia del donde estaras, que pasa entre nosotros, que es lo que necesitas para estar bien, o si estas bien, no te quiero ver triste, quiero que sanes y que ya no estes más de esta manera, frustrada por la persona que amaste hasta cansarte.
    
     Recuerdo estar así hace más ya de 2 años, en una situación similar, dejando mis lecturas regadas por ahí, la tinta y el tintero , dejando caer la mancha sobre la mesita donde me senté muchos dias a escribir, a dejar que saliera, a que las estrellas que la última noche vi a esa mujer me hicieran tranquilizar, no lo sé, quizá por tí no terminé lo que debi haber comenzado, pero aquí de nuevo, y espero mis lectores disfruten conmigo al igual que yo lo hice contigo, las historias, las vivencias que me han sucedido en los últimos años, y muchas de ellas inventadas de mis sueños sin razón, aquellos los cuales me despertaron noches atras en la penumbra, rescatadas del rincón del mágico recuerdo, de mis mejores momentos, para tí, y por lo que me diste, gracias, te lo dedico a tí Ángel mio, mujer mia, y quizá solo mía para siempre.